Como sabemos la nueva tecnología 2.0 nos da la posibilidad de interactuar con los contenidos y los usuarios, estableciendo nuevas formas en la comunicación y nuevas maneras de relacionarnos, lo que nos obliga a replantearnos estos temas:
¿Qué ofrecemos y cómo lo ofrecemos?
Para atraer al público no basta con informar lo que hacemos, sino que hay ofrecer un anexo, complemento o valor añadido para captar la atención e interés del internauta.
Aquí entra en juego la interactividad. 
Este concepto tiene muchos significados y propósitos, tenemos que considerar varios factores:
- Los usuarios a quien nos dirigimos, valorando sus necesidades y expectativas.
- Los objetivos de los contenidos que ofrecemos: informar, educar, entretener, inspirar. ¿Qué queremos conseguir?
- La accesibilidad tecnológica del recurso interactivo que mostramos, con respecto a los equipos de los usuarios potenciales. ¿Podrán tener acceso todos mis potenciales usuarios? ¿Qué necesitan para acceder?
¿Por qué utilizar interactividad en los contenidos?
La interactividad nos ofrece la posibilidad de una presencia continua y deja atrás el concepto de la empresa como expositora de contenidos y del usuario como receptor pasivo de los mismos.
Esta nueva capacidad de interactuar nos brinda grandes oportunidades de comunicación y atracción, pero para que se cumplan es necesario que sea amplia, variada y orientada a objetivos. Leer más ›